El cambio de ser madre

Pasando por el quiosco he leído en una revista que una presentadora de tv ha engordado 12kg para poder quedarse embarazada. Enseguida he pensado que me alegraba mucho por ella. Le hacía falta dejar esa delgadez y hacerlo por una fuerza mayor, para prepararse para el cambio de su vida, el de la maternidad. Yo, ese cambio,  lo experimente hace 21 años, con la llegada de mi primer hijo.  Como la mayoría de las mujeres,  mi vida quedo marcada  en un antes y un después!.  Son tantas las sensaciones nuevas que experimentas!, que tienes que ir asimilándolas poco a poco.
El post parto es una etapa muy especial. Es el tiempo en el que se combina la alegría por el recién llegado con tu debilidad física, con  tu nueva responsabilidad, tu laberinto hormonal y tu baja autoestima por verte así, sin recuperarte. Y pasan los días y horas de sueño que se arrastran. No me extraña que a tantas mujeres puedan verse afectadas por esta etapa. Hasta pueden  llegar a sufrir una depresión post parto.
Menos mal que pronto los hijos te recompensan sólo con mirarlos y lo negativo queda como olvidado en un área del cerebro, pero aún así reconozco que la mujer tiene una fuerza casi sobrenatural para criar a sus hijos; sabemos muy mucho de la capacidad de renuncia, del sacrificio de nuestro tiempo, nuestra vida, nuestro sueño y nuestro físico, todo por amor a ellos.
Pero una vez que ya son independientes, un buen día nos da por mirarnos al espejo y vemos el recuerdo de todos los cambios que ha hecho mella en nuestro cuerpo (la piel, el peso, las arrugas…) y es entonces cuando a veces nos venimos abajo.
He de decir, que las pacientes que vienen para los tratamientos de recuperación post-parto,  son las más agradecidas. Son pacientes con muchas ganas, ilusionadas y confían mucho en los resultados pues de muy poco, toda mejoría parece un premio. Solo necesitan un pequeño empuje para verse mejor, eso que todas hemos estado esperando.

Abdomen

Abdomen

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